Tokyo Powder: los 5 magnesios de la marca japonesa
Mucha gente elige el magnesio por el precio. Miras el estante, coges la bolsa más barata y a escalar. Tokyo Powder le da la vuelta a esa lógica. Para la marca japonesa, el magnesio no es un consumible de saldo. Es material de rendimiento, al mismo nivel que un pie de gato o una cuerda. Y lo trata como tal, desde la fórmula hasta el envase.
En nuestra colección de magnesio tienes cinco referencias Tokyo Powder. Y no hacen todas lo mismo, ni de lejos. El Black es el todoterreno para el día a día. El Effect y el Speed añaden un aroma que juega con la cabeza. El Boost no es ni siquiera magnesio — es una base de fricción que va debajo. Y el V3 se guarda para los días húmedos, cuando las presas empiezan a sudar. Aquí te contamos cuál es cuál, para que elijas con criterio y no por lo que pone en la etiqueta.

¿De dónde viene Tokyo Powder?
Tokyo Powder nació en 2008, en las afueras de Tokio. Su fundador, Mitsuo Yamamoto, llevaba un rocódromo pequeño y arrastraba una obsesión: la fricción. Mezclaba carbonato de magnesio en un trastero de apenas un tatami, justo detrás de su muro. De ese cuarto salió una tesis que la marca repite hasta hoy: el magnesio cambia el grado que puedes escalar.
La idea de fondo la llaman «friction first». Según Tokyo Powder, el agarre no depende solo de la pureza del carbonato. Depende también de la estructura del grano y de aditivos elegidos a conciencia. Traducido: no todo el magnesio blanco es igual, aunque lo parezca en el estante. Es magnesio de laboratorio, y la marca no lo esconde. Pero también admite que no lo explica todo. Por qué el V3 rinde mejor después de la lluvia, por ejemplo, se queda sin respuesta clara. Se agradece esa honestidad, rara en un sector que suele prometer magia.
Hoy la fabricación es 100 % japonesa y el magnesio se vende en más de 25 países. Lo verás en las zonas de aislamiento de las Copas del Mundo, en las manos de quienes se juegan una final. La marca lleva años apareciendo en ese circuito, temporada tras temporada. No está nada mal para algo que empezó en un cuarto del tamaño de una esterilla.
Black, Effect y Speed: los magnesios para escalar
Estos tres son magnesio en polvo de toda la vida: te lo pones en las manos y a la pared. Comparten base, cambian los matices. Si andas perdido entre tipos de magnesio en general — polvo, líquido, en bloque —, tenemos una guía completa del magnesio de escalada que va al grano. Aquí nos quedamos dentro de la gama Tokyo Powder.
El Black: el todoterreno
Si solo vas a comprar uno, que sea el Tokyo Powder Black. Es la referencia más vendida de la marca: más de 100.000 unidades, según Tokyo Powder. Y es la que lo arrancó todo en 2014, con la promesa de siempre — el magnesio cambia el grado.
¿Por qué agarra tanto? La marca lo atribuye a una mezcla particular de granos «escamosos» junto a granos normales, visibles al microscopio según sus investigadores. Suena a folleto, y en parte lo es. Pero el resultado en la roca es un agarre que entra al momento y aguanta toda la sesión, secas las manos o sudadas.
Es tu magnesio para condiciones normales, lo mismo en el rocódromo que en la roca. Viene en formato de 135 g y en bote grande de 330 g con válvula. Uno para llevar en la bolsa, otro para no quedarte tirado a mitad de proyecto. Si escalas varias veces por semana, el bote grande sale a cuenta y no lo notas en el bolsillo.
El Effect: el aroma que calma
El Effect es magnesio en polvo perfumado, con aroma a geranio y bergamota. Puede sonar a capricho, pero la tesis de la marca tiene su lógica. Según Tokyo Powder, el estado mental influye directamente en la fricción. Un aroma que calma te ayuda a respirar mejor y a soltar presión antes de un paso comprometido.
¿Se puede medir eso? No del todo, y conviene decirlo claro. Pero cualquiera que haya temblado bajo el crux de una vía de primero sabe que la cabeza pesa tanto como los dedos. No hace magia, pero ayuda a bajar pulsaciones antes de pelear un paso. El Effect es el magnesio para esas vías donde gestionar el estrés ya es media vía ganada.
El Speed: el aroma para concentrarte (y anti-mosquitos)
Mismo principio, otro registro. El Speed lleva aroma a eucalipto y citronela, y apunta a la concentración en lugar de la calma. Es el magnesio para cuando quieres afilar la cabeza antes de un intento serio.
Y trae un extra que agradecerás en verano: la citronela espanta a los mosquitos. Cualquiera que haya intentado encadenar al atardecer en Rodellar, con la nube de bichos encima, ya sabe de qué va la cosa. Es el mismo gesto de siempre, con la cabeza un punto más despierta. También viene en formato de 135 g y de 330 g, según cuánto quemes.
El Boost: la base de fricción antes del magnesio
Aquí llega la referencia más rara de la gama, y la peor entendida. El Boost no es magnesio. Léelo otra vez: no es magnesio. Es una base de fricción que te aplicas en las manos antes de darte tu magnesio de siempre.
El funcionamiento es sencillo. Extiendes una capa fina de base, dejas que agarre, y encima te pones el polvo habitual. Salió en 2017 e inauguró lo que Tokyo Powder llama su línea «underground»: cara, poca cantidad, rendimiento puro y duro.
También aparece en las zonas de aislamiento de las Copas del Mundo. Según Tokyo Powder, la federación internacional (la IFSC) llegó a pedirle la lista de componentes. Un detalle que dice bastante de lo poco convencional que es el producto. Viene en sobre de 15 g o en bote de 50 g. No es para gastar a manos llenas, y esa es justo la idea.
¿Para quién tiene sentido? Para quien ya exprime su magnesio de siempre y busca ese punto extra en un pegue concreto. Si aún andas afinando lo básico, el Boost puede esperar.
El V3: el magnesio para los días húmedos
El V3 es un magnesio especial, de textura ultrafina, pensado para un caso muy concreto: la humedad y los días después de la lluvia. Cuando el aire viene cargado de agua y las presas empiezan a sudar, un magnesio normal se satura enseguida.
Ahí es donde el V3 aguanta. Mantiene el agarre donde otros ceden, incluso en presas planas y romos que ya no perdonan. La marca reconoce que no explica del todo cómo lo consigue — otra vez esa franqueza que sienta bien.
No es tu magnesio de diario. Guárdalo para los días en que el tiempo juega en tu contra y no quieres bajarte de la vía porque la piel resbala. Cuando el Black se queda corto por culpa del agua, el V3 toma el relevo. Un consejo: aplícalo en poca cantidad y frótalo bien, que la textura fina cunde más de lo que parece.
Un magnesio con huella de carbono negativa
Un apunte que no encontrarás en muchas marcas de magnesio. Tokyo Powder presume de un carbonato con balance de carbono negativo. O sea: según la marca, fabricarlo consume más CO2 del que emite.
¿Cómo? La materia prima se refina en su mayor parte a partir de subproductos del agua de mar. Ese proceso, siempre según Tokyo Powder, captura CO2 en vez de soltarlo. La marca dice además fabricar con energía solar, reutilizar sus botes y apoyar proyectos de reforestación.
Son afirmaciones de la propia marca, y no todas se pueden comprobar desde fuera. Pero apuntan a una forma de entender el material que va más allá del polvo blanco de la bolsa. Ojo, tampoco es un argumento para escalar mejor — es otra cosa, y está bien tenerla en cuenta. Que una marca de magnesio se meta en esto ya dice algo de cómo se toma su producto.
La opinión de Mickaël Mawem, campeón del mundo de búlder
Mickaël Mawem — cofundador de shopclimbing y campeón del mundo de búlder — escala con magnesio Tokyo Powder desde hace tiempo. En la bolsa lleva varias referencias, y cada una tiene su momento.
El Black es su base. «Es mi magnesio en polvo de referencia», nos cuenta. «Funciona igual con manos secas que sudadas, y en todo tipo de roca. El agarre es inmediato y aguanta. Si se usa en todo el mundo, es por algo — no me falla ni en Siurana ni en resi indoor.»

Para las vías de cabeza fría tira del Effect. «El aroma influye en la mente, y la mente influye en cómo escalas», dice. «A probar si te metes en vías comprometidas donde el mental pesa tanto como los dedos.» El Speed lo reserva para rendir: «Ajusta al detalle la humedad de la piel, y el eucalipto afila la concentración con un efecto estimulante. De propina, espanta a los mosquitos fuera. Un magnesio que te pone la cabeza a tope antes de un intento serio.»
¿Y cuándo saca el V3? Cuando el Black ya no basta. «Textura ultrafina, lo uso cuando las condiciones son difíciles», explica. «Agarra incluso en presas planas y con algo de humedad. Es el magnesio para las sesiones al aire libre que saco cuando el Black se rinde por culpa del agua.»
¿Qué magnesio Tokyo Powder para qué escalador?
- Si solo quieres uno: el Black. Sala, roca, manos secas o sudadas — cumple en todo y no te la juega.
- Si escalas de primero y el mental te juega malas pasadas: el Effect, con su aroma que calma antes del paso duro.
- Si buscas concentración (y escalas fuera en verano): el Speed, que de paso espanta a los mosquitos.
- Si ya usas magnesio y quieres exprimir la fricción: el Boost como base, debajo de tu polvo de siempre.
- Si el día viene húmedo o acaba de llover: el V3, tu comodín para cuando las presas sudan.
Al final, ¿cuál te llevas?
La gracia de Tokyo Powder es que no te vende un magnesio para todo, sino un magnesio para cada cosa. El Black para el día a día. El Effect y el Speed para cuando la cabeza manda. El Boost para sacarle punta a la fricción. Y el V3 para plantarle cara a la humedad.
Empieza por el Black si dudas — con ese no fallas. Y cuando quieras afinar, ya sabes dónde mirar: tienes toda la gama en nuestra colección de magnesio.