Magnesio de escalada: guía para elegir (líquido, polvo y mezclas)

El magnesio parece un detalle menor… hasta que empiezas a encadenar de verdad. Tienes toda la colección de magnesio de shopclimbing a un clic, pero antes de meterlo en el carrito, para un segundo. Entre el magnesio líquido, el polvo fino, los bloques y las mezclas de granulometría variable, es fácil hacerse un lío. Y casi todos acabamos comprando lo que pilla más a mano al pie del bloque, sin pensarlo. Una pena, porque un magnesio de escalada que encaje con tu forma de escalar, tu sudoración y tu piel te cambia la sesión entera.

En esta guía repasamos lo que más nos preguntáis. Para qué sirve de verdad el magnesio, qué separa un formato de otro, qué hace que sea bueno y qué referencias merecen la pena. Del Moon Dust más sencillo a lo más fino de Friction Labs. Sin humo y sin postureo.

escaladora echándose magnesio en las manos antes de un bloque en el rocódromo

¿Por qué el magnesio es imprescindible en escalada?

El magnesio es carbonato de magnesio, sin más. Su curro: secar la humedad de las manos para devolverte adherencia sobre la presa. Cuando escalas, las palmas sudan. Y aunque sea poco, basta para que los dedos se te vayan justo al cerrar sobre una regleta. Una capa fina de magnesio absorbe ese sudor y le devuelve grano a la piel.

Sin magnesio, en La Pedriza en pleno julio no te aguantas ni en el primer romo. ¡El granito de la sierra madrileña resbala con nada de sudor!

Ahora bien, no todos escalamos igual ni pedimos lo mismo. En bloque potente pegas unos pocos intentos cortos e intensos, así que te vale un magnesio que haya que reponer a menudo. En vía larga buscas lo contrario: uno que aguante entre recarga y recarga. No vas a soltarte de un canto a mitad de travesía solo para magnearte. Y si tiras de desplome, quieres una capa finísima pero muy adherente. Así no cargas las yemas de más cuando toca cantear una regleta de nada.

Y ojo, que más no es mejor. Cargar la mano de magnesio hasta dejarla blanca no agarra más. A veces hasta patina, porque la capa de polvo suelto hace de rodamiento entre la piel y la presa. La clave es una capa fina y bien repartida, no un guantazo de polvo.

Hay algo más allá del rendimiento: la seguridad. En un paso comprometido, saber que la mano no va a patinar bajo tensión es confianza pura. Y la confianza cambia cómo lees el movimiento.

Magnesio líquido, en polvo o mezcla: ¿qué diferencias hay?

Los tres grandes formatos responden a tres usos distintos. No es cuestión de cuál es «mejor», sino de cuál pega con tu día a día.

El magnesio líquido es hoy el más polivalente. Echas una avellana en la palma, frotas, dejas secar diez segundos y queda una película uniforme de carbonato de magnesio. Cobertura perfecta, larga duración y cero nube de polvo. Por eso muchos rocódromos ya solo dejan usar líquido — por la calidad del aire y por no acabar todos rebozados.

El magnesio en polvo — fino o en trozos gordos — sigue siendo el rey en roca. Lo repones en dos segundos entre movimiento y movimiento, da un tacto seco inmediato y ajustas la cantidad a ojo. Es también el formato de toda la vida: casi todos empezamos con una bolsa de polvo y a tirar.

La mezcla es el punto medio: polvo fino con trocitos pequeños. Tienes la cobertura rápida del polvo y, a la vez, puedes cascar un trozo entre los dedos para dosificar. Buen punto de partida si aún no sabes qué prefieres.

Mucha gente combina los dos: líquido de base al empezar o antes de un pegue, y polvo por encima durante el esfuerzo. Es la rutina que más se ve entre los que escalan fuerte. Si quieres hilar fino en la comparativa líquido contra polvo, lo desmenuzamos en la guía Friction Labs.

Qué hace bueno a un magnesio de escalada

No todos los magnesios valen lo mismo. Hay cuatro criterios que de verdad se notan en la mano. Ninguna marca gana en los cuatro a la vez, así que la gracia está en saber cuáles te importan más a ti.

La pureza. El carbonato de magnesio es lo único que agarra. Las marcas de gama baja cortan el polvo con cargas minerales para abaratar; las serias tiran de carbonato lo más puro posible. Ahí empieza todo.

La granulometría. Un polvo demasiado fino se va volando y acaba en el aire (y en la colchoneta). Uno demasiado gordo no cubre por igual. Un fabricante que cuida su proceso calibra el tamaño de partícula, a veces distinto según la referencia.

El respeto por la piel. Un magnesio muy agresivo reseca, adelanta las grietas y te obliga a estar todo el día con crema. Algunas fórmulas cuidan el pH o evitan los agentes que resecan: la piel aguanta mejor a la larga.

La procedencia. El magnesio se puede extraer de mina, lo clásico, o recuperar como subproducto de la industria de la sal. Esto último es más reciente y, en general, con menos impacto. Cada vez más gente mira esto, igual que miramos de dónde viene el café o la ropa. El mercado se está moviendo justo por ahí, con marcas nuevas que llegan con ese enfoque.

Friction Labs: la gama americana premium

Friction Labs es una marca de Colorado, nacida en 2013 de la mano de dos escaladores hartos del magnesio que había entonces. Todo su discurso gira en torno a las «3 P»: purity, particle size, pH balance — pureza, granulometría y pH equilibrado. Carbonato ultrapuro, grano calibrado, pH pensado para no destrozarte la piel. Fabricación en Estados Unidos y envase 100% reciclable.

La gama se parte en dos. El magnesio líquido Secret Stuff viene en tres versiones. El Secret Stuff Original lleva un 45% de alcohol isopropílico y es el todoterreno. El Secret Stuff Hygienic sube al 80% de etanol y hace también de gel desinfectante, muy socorrido en rocódromo. Y el Secret Stuff sin alcohol, en gel, es el más suave para manos castigadas y climas secos.

En polvo, tres texturas comparten fórmula y solo cambia el grano. El Unicorn Dust es la mezcla estrella, polvo dominante con trocitos. La Gorilla Grip sube un punto de granulometría, más chunky. Y la Bam Bam es la más gruesa, para quien quiere dosificar cascando un trozo en la mano en cada aplicación.

Es de lo que más recomendamos. No es el magnesio más barato, pero rinde y dura. Un bote de polvo bien dosificado te aguanta media temporada, así que el precio por sesión acaba saliendo muy majo.

tres magnesios en polvo de Friction Labs Unicorn Dust Gorilla Grip y Bam Bam alineados

Tokyo Powder: la firma japonesa

Tokyo Powder Industries es una casa japonesa con una obsesión sana por el magnesio. Su catálogo tiene una particularidad: cada referencia está pensada para un caso de uso concreto. No es un cuento de marketing: se nota sobre la presa.

La piedra angular es el Tokyo Powder Black, el de diario, todoterreno, con más de 100.000 unidades vendidas. Agarre franco y grano agradable — la opción «por defecto» de la marca. Para los días chungos, el Tokyo Powder V3 está hecho para condiciones húmedas y roca que rezuma después de la lluvia. Piensa en Rodellar tras una tormenta de verano, con el techo sudando: ahí es donde la mayoría de magnesios tiran la toalla.

Tres referencias más rematan la gama. El Tokyo Powder Boost no es un magnesio al uso, sino una capa de fricción que aplicas de base antes del magnesio de siempre. El Tokyo Powder Effect, con un toque de geranio y bergamota, va para sesiones de vía que piden calma. Y el Tokyo Powder Speed, con eucalipto y citronela, tira de estímulo mental para el bloque explosivo.

El Effect y el Speed son un guiño más personal. El perfume no escala por ti, claro, pero si un toque de eucalipto te ayuda a entrar en faena antes de un bloque explosivo, bienvenido sea. Detrás de todo hay también una apuesta seria por la sostenibilidad: proceso presentado como carbono-negativo y programa de reutilización de frascos.

La opinión de Mickaël Mawem, campeón del mundo de búlder

Mickaël Mawem — cofundador de shopclimbing y campeón del mundo de búlder — tiene una rutina de magnesio bastante clara. Y no la cambia.

«Mi base es el líquido, el Secret Stuff Hygienic de Friction Labs. Lo uso para secarme las manos y cuando necesito una base sólida antes de arrancar. La versión Hygienic añade un efecto desinfectante gracias a su alcohol al 80%, y eso en el rocódromo se agradece un montón. Al final todos tocamos las mismas presas.»

«Y cuando quiero algo sencillo para ir tirando, echo mano del Moon Dust. Muy buen agarre, absorción inmediata, 100% magnesio puro sin aditivos y en envase de papel reciclable. A ese precio, la relación calidad y conciencia ecológica es buenísima.»

«¿Que qué probar? Te tiro por ahí. El Secret Stuff Original va genial de base para la sesión, para echar polvo por encima; mancha menos que el suelto. Si tienes la piel sensible o escalas en sitios muy secos, yo iría a por el Secret Stuff sin alcohol, que no acentúa el resecado. Y en polvo, la Gorilla Grip es un acierto: al ser chunky, controlas la dosis machacando los trozos y levantas menos polvo en el aire.»

Mickaël Mawem escalando en bloque con las manos cubiertas de magnesio

Comparativa: las grandes familias de magnesio

Para comparar de un vistazo las referencias de la colección de magnesio, aquí tienes las grandes familias que hay en shopclimbing.

  • Friction Labs Secret Stuff (Original, Hygienic, sin alcohol) — magnesio líquido premium, 75 ml, tres fórmulas según tu piel y tu uso.
  • Friction Labs Unicorn Dust / Gorilla Grip / Bam Bam — polvo premium, 340 g, tres granulometrías, de la mezcla fina al trozo gordo.
  • Tokyo Powder Black / V3 / Effect / Speed — polvo japonés de autor, cada referencia para un caso de uso.
  • Tokyo Powder Boost — capa de fricción de base, antes del magnesio habitual.
  • Moon Dust — magnesio de entrada, 300 g, sin aditivos, envase 100% papel reciclable.

Nuestra selección de magnesio por perfil de escalador

Cada perfil pide lo suyo. ¿Por dónde empezar? Depende de cómo escales.

Si te estrenas en el magnesio premium y buscas una buena primera compra sin caer en el genérico: el Moon Dust, sobre los 9 €, es un puntazo de arranque. Puro, sin aditivos, en bolsa de papel reciclable. Te da una referencia real para comparar después.

Si tienes proyectos en bloque duro o vías en roca: la combinación de magnesio líquido de base más polvo por encima es imbatible. Tira de Secret Stuff Original y complétalo con un Tokyo Powder Black en la bolsa. Una capa de líquido antes de cada vía, o cada pocos pegues en bloque, y el polvo aguanta muchísimo más.

Si escalas con humedad o después de un chaparrón: el Tokyo Powder V3 es el único pensado para eso. De reserva fija en la bolsa de roca, para cualquier pared que rezume tras la tormenta.

Si vives en el rocódromo entre semana: tira de magnesio líquido y ahórrate la nube de polvo que no gusta a nadie. Una base de líquido al llegar, y a escalar. Ensucias menos, misma adherencia y el aire de la sala te lo agradece.

Si tienes la piel seca o se te abre con nada: el Secret Stuff sin alcohol es la fórmula más amable, ideal también en clima árido. Acompáñalo de una buena rutina de cuidado de la piel.

Conclusión: el mejor magnesio de escalada es el que encaja contigo

No existe un único «mejor magnesio de escalada». Existe tu piel, tu sudoración, tu disciplina, las normas de tu rocódromo, tu presupuesto — y una referencia que marca más casillas que las demás para ti. El mejor consejo sigue siendo el de siempre: prueba varios a lo largo de una temporada y quédate con el que te funcione.

Para seguir, date una vuelta por la colección de magnesio de shopclimbing. Cada referencia está porque cumple lo que promete. Y si además quieres afinar el otro extremo del cuerpo, el que va pegado a la roca, échale un ojo a nuestra guía de pies de gato.

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