Mad Rock D2.ONE HV: test del pie de gato todoterreno

¿Un solo par de pies de gato para todo lo que escalas? Ese es el trato del Mad Rock D2.ONE HV. Mad Rock lo llama «the quiver killer», el que se come al resto del zapatero. Bloque o vía, resina o roca, placa técnica o desplome: quiere hacerlo todo sin obligarte a cambiar de par. Y no es palabrería de ficha. Es el pie de gato con el que Mickaël Mawem compite. Aquí lo desmontamos pieza a pieza —entresuela, goma, talón, tallaje— y al final te cuenta él mismo por qué se los pone. Si vienes de nuestra guía de pies de gato Mad Rock, esto es el zoom sobre el todoterreno.

Mad Rock Drone 2.0 HV de perfil: se aprecia el downturn agresivo y el perfil torsionado del pie de gato

Mad Rock D2.ONE HV: un pie de gato para hacerlo todo

La idea del D2.ONE es sencilla de contar y difícil de ejecutar. Un pie de gato que no te pida elegir. Que cantee en la regleta y a la vez pise el volumen sin dramas. Mad Rock lo resume en su apodo: la navaja suiza que hace innecesarios a los demás.

¿Y cómo lo logra? No siendo un especialista de nada. El D2.ONE es de rigidez equilibrada —«Balanced» en la ficha—, con perfil agresivo y una asimetría marcada que dirige la fuerza al dedo gordo. Ni tabla dura ni chancla blanda. Un punto medio pensado a conciencia.

Eso lo pone en el centro de la gama. En un extremo tienes el Drone 2.0, la bestia rígida de desplome. En el otro, el Remora Pro, blando y sensible para el rocódromo. El D2.ONE se planta justo en medio y toma prestado algo de cada uno. Si no quieres pensar en dos pares, es tu punto de partida.

Piénsalo con un caso real. Llegas al rocódromo un martes cualquiera. Hay un bloque de placa, otro de volúmenes gordos y un tercero de regletas en desplome. Con un pie de gato especialista, cambiarías de par entre uno y otro. Con el D2.ONE, encadenas los tres sin descalzarte. Esa comodidad no aparece en la ficha, pero se agradece cada sesión.

La versión HV, la que vendemos en España, es la de horma ancha. Pie con volumen, empeine alto, talón grande. Si otros pies de gato te aprietan por arriba, este chasis respira mejor. Y es vegano, como toda la familia Drone.

La entresuela híbrida: el corazón del D2.ONE

Detalle de la suela y la entresuela híbrida del Mad Rock D2.ONE HV

Aquí está la firma del modelo. Toda la magia del D2.ONE vive en su entresuela: 1,8 mm que mezclan poliéster y policarbonato. No es un capricho técnico. Es la respuesta a un dilema de siempre.

Te lo explico. El policarbonato es rígido: sostiene el canto, transmite fuerza, no se dobla cuando cargas el pie. El poliéster es blando: te deja sentir la roca bajo la suela y adaptarte al volumen. Casi todos los pies de gato eligen un bando. El D2.ONE mezcla los dos en una sola plataforma.

El resultado lo resume la marca en una frase que, por una vez, no es humo. Lo bastante blando para sentir. Lo bastante rígido para pelear. En la práctica, notas la presa sin perder el soporte. Sientes el romo bajo el pie, pero la puntera sigue firme cuando llega la regleta.

La puntera, por cierto, va moldeada por compresión. Ese método le da forma sin costuras que revienten con el uso. Y la suela es cóncava, ligeramente ahuecada para envolver mejor la presa de pie. Son detalles de construcción que no ves en la foto, pero que notas al tercer mes.

Un apunte propio de la versión HV: el elástico del empeine es más ancho. ¿Qué gana con eso? Un ajuste más indulgente nada más sacarlo de la caja. La horma se adapta a más formas de pie y perdona el empeine alto. No es un pie de gato que castigue desde la primera sesión.

¿Es tan sensible como el Remora Pro? No. Ese es más blando, punto. ¿Es tan rígido como el Drone? Tampoco. El D2.ONE no gana ninguna de esas dos batallas. Su gracia es no tener que librarlas.

Rendimiento: por qué compiten con él

Aquí es donde el D2.ONE deja de ser «el equilibrado» y se gana el respeto. Porque la competición moderna premia justo eso: el pie de gato que lo hace todo. Un bloque de final mezcla placa, volumen, regleta y desplome en cuatro movimientos. Cambiarte de pies de gato entre presas no es una opción.

Y ahí entra nuestra mejor prueba. Mickaël Mawem —cofundador de shopclimbing y campeón del mundo de búlder— compite con el D2.ONE. No lo decimos como un «dicen que los competidores lo usan». Lo dice él, que se juega los mundiales con este pie de gato puesto.

¿Por qué el D2.ONE y no el Drone en competición? Es una cuestión de terreno. El Drone 2.0 es pura fuerza: rígido, tallado para el desplome y las presas diminutas. Brilla cuando la pared se tumba y solo importa la fuerza. Pero es un especialista.

El D2.ONE no. Cuando no sabes qué te vas a encontrar —y en un bloque de competición nunca lo sabes—, quieres el que responde a todo. Esa versatilidad es rendimiento, no un premio de consolación. Si quieres pura potencia para el desplome, mira el test del Mad Rock Drone 2.0 HV. Para todo lo demás, sigue leyendo.

Piensa también en el entrenamiento. Rotas de la placa al panel al búlder en la misma tarde. Un solo par que aguante todo eso te simplifica la vida y te ahorra un segundo par en la mochila. No es el argumento más épico. Pero es el que notas semana tras semana en el rocódromo.

En la pared: sensaciones

Vamos al tacto. En cuanto cargas el pie, entiendes de qué va el D2.ONE. Cantea con seguridad en apoyos pequeños, sin ese temblor de los modelos muy blandos. La entresuela sostiene y la puntera se clava. En las regletas de Siurana, donde cada milímetro de goma cuenta, responde.

Sobre volúmenes cambia de registro. Ahí la parte blanda de la entresuela hace su trabajo. El pie se moldea al plástico, la goma agarra plano y no patina. Ese cambio de tacto, del canto duro al plástico gordo, es lo que más sorprende del modelo. Y en roca, el conglomerado de Margalef con sus cantos redondos tampoco lo descoloca. Se adapta.

El talón merece un párrafo. El 3D Hooking Heel viene moldeado con ranuras que muerden en el gancheo. Y su diseño en «aleta» te deja usar el talón casi como una regleta al talonar. En un bloque 3D, donde escalas con todo el pie, ese talón suma.

Y el toe hook responde igual de bien. La goma de la puntera engancha en los techos de resina sin que el pie se escurra. Sumas talón, punta y canto en una misma secuencia y el D2.ONE va contigo. No hay un movimiento que le quede grande. Hay movimientos que otros hacen mejor, y eso es distinto.

Ahora, seamos honestos, porque un test sin peros no vale nada. El D2.ONE no es el rey de ninguna categoría. En placa pura de máxima adherencia, un pie de gato más blando te transmite más. En desplome extremo, uno más rígido aguanta más tensión. El D2.ONE es un equilibrio, no un especialista. Esa es su fuerza y también su límite. Si tu escalada vive en un solo extremo, hay modelos más finos para ese extremo.

Durabilidad: la Science Friction 3.0

La suela del D2.ONE es la Science Friction 3.0, la goma estrella de Mad Rock. Se fabrica en California y la marca la resume así: más adherente, más resistente, más inteligente. La primera cualidad se nota al pisar. La segunda, a los meses.

¿Y por qué insistimos tanto en la resistencia? Porque cambia las cuentas si escalas tres veces por semana. Muchas gomas blandas se agujerean en uno o tres meses de rocódromo. La Science Friction 3.0 aguanta más: del orden de seis a doce meses según cómo la castigues. Es lo que vemos pasar por la tienda.

El rand, la banda que rodea el pie, monta Science Friction R2. Trabaja con el sistema Arch Flex del cierre, que ajusta la tensión de la suela con el velcro. ¿Se nota al escalar? La goma pega desde la primera pisada, sin rodaje. Y ese agarre no se evapora a las pocas salidas.

¿Y cuando la puntera se gaste? Con la Science Friction 3.0, ese momento tarda en llegar. Y llegado el caso, un pie de gato de esta gama todavía da para resolarlo en un taller especializado, en vez de jubilar el par. Que es, al final, lo que quieres de una goma: que aguante.

¿Qué talla de Mad Rock D2.ONE HV?

Con Mad Rock no vale el reflejo de «bájate dos tallas». La marca no razona así. Su sistema parte de tu talla medida —pie plano, sobre un papel— y de ahí salen cuatro niveles según lo que busques:

  • Cómoda: talla medida + 1. Para todo el día, vías largas, primeras sesiones.
  • Ajustada: talla medida + 0,5. Un punto de precisión sin sufrir.
  • Rendimiento: tu talla medida. Ajuste sin holgura.
  • Ultra-ajustada: talla medida − 0,5 a − 1. Solo si sabes lo que buscas.

El elástico ancho del empeine, ese detalle de la versión HV, juega a tu favor aquí. Hace el calce más indulgente y perdona el pie de volumen. Aun así, no te pases apretando. Un pie de gato que duele te hace escalar peor, no mejor.

Dos avisos más. El empeine es sintético —el D2.ONE es vegano—, así que apenas cede con el uso. No cuentes con que se dé de sí como un cuero: elige pensando en cómo lo quieres desde el primer día. Y un apunte de fábrica: Mad Rock no produce este modelo en las tallas US M 3 ni 3,5.

La opinión de Mickaël Mawem, campeón del mundo de búlder

Mickaël Mawem escalando en competición con el Mad Rock D2.ONE HV

Mickaël no habla de este pie de gato de oídas. Es el que lleva cuando la pared es una incógnita. Le preguntamos por él y contestó directo:

«Mi pie de gato polivalente, el que hace de todo. Los uso en competición, en el entrenamiento y en mis proyectos. Su entresuela híbrida (poliéster + policarbonato) da a la vez precisión en los cantos y blandura sobre los volúmenes. Cuando no sé con qué me voy a encontrar, son estos los que me pongo.»

Fíjate en la última frase. «Cuando no sé con qué me voy a encontrar.» Ese es el resumen de todo el modelo, dicho por quien se lo juega en un mundial. El D2.ONE es el pie de gato de la duda, el que resuelve cuando el terreno no te da pistas.

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¿Para quién es, entonces? Para el que quiere un solo par que valga en el rocódromo entre semana y en la roca del finde. Para el que escala de todo y no le apetece montar un zapatero. Y para el que busca rendir en competición sin cambiar de pies de gato cada bloque.

¿Y para quién no? Si vives solo en el desplome y buscas la máxima tensión, el Drone 2.0 te dará más. Si eres esclavo de la adherencia en placa, el Remora Pro te transmitirá más. El D2.ONE no gana esos duelos. Gana la guerra de no tener que elegir.

¿Por qué comprarlo aquí? Porque escalamos, conocemos el material y te decimos lo que pensamos de verdad. Y porque compartimos la filosofía de Mad Rock: precio justo. Vas a encontrar el D2.ONE más barato que en la mayoría de webs europeas.

Tienes la ficha aquí: Mad Rock D2.ONE HV. Y si aún dudas entre modelos, la colección de pies de gato entera está a un clic. Elige el que encaje con tu escalada, no el que más mole en la foto. Con el D2.ONE, la duda deja de ser un problema: te lo pones y a escalar.

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